¡Bienvenidos al Nuevo Año Escolar 2026 con Corazón Marista!

Con la alegría y la esperanza renovadas, damos la bienvenida a toda nuestra comunidad educativa. Iniciamos este ciclo dejándonos conducir por el Espíritu, como un Rio de Vida que fluye para transformar realidades y generar esperanza.

Este año, nuestra ruta está marcada por las cinco llamadas del XXIII Capítulo General, que nos invitan a renovar nuestro compromiso. Desde la asignatura de Educación Religiosa Escolar (ERE), queremos que cada clase sea una oportunidad para vivir los llamados del Capítulo y experimentar la riqueza de la vida marista en el día a día:

  • Acoger el don de la Vocación: En ERE cultivaremos nuestro corazón como tierra fértil donde Dios siembra vida, permitiendo que nuestra identidad más profunda florezca en el encuentro con los demás.

  • Vivir la Fraternidad en Comunidad: Nos sentaremos simbólicamente alrededor de la "mesa de La Valla" para compartir la vida, los sueños y el servicio, aprendiendo a ser apoyo y don para cada compañero.

  • Cultivar una Espiritualidad Apostólica: Buscaremos ser personas contemplativas en la acción, que miran el mundo con ojos compasivos y escuchan con el corazón lo que Dios nos pide hoy, al estilo de María.

  • Liderar con Espíritu de Servicio: Fomentaremos un liderazgo donde el servicio sea la prioridad, escuchando los clamores de los más pequeños para caminar juntos hacia nuevos horizontes.

  • Caminar en una Misión Encarnada: Nos prepararemos para ser una "Iglesia en salida" que camina con audacia, con "barro en los pies y brillo en los ojos", llevando la Buena Noticia a quienes más lo necesitan.

Como Marcelino Constructor, en cada sesión de ERE seremos "ladrillos vivos" de este nuevo tiempo, edificando espacios donde la presencia de Dios se haga cercana, fraterna y encarnada en nuestra realidad escolar.

¡Que María, nuestra Buena Madre, guíe nuestros pasos para que este año la experiencia marista transforme nuestros corazones!